Sigue el tiempo variable, se alternan jornadas calurosas con otras más frescas y lluviosas.
Poco a poco los frutos van desarrollándose, y los pétalos de las flores se van perdiendo en las zarzas y rosales.
En el saúco han desaparecido todas las flores y en su lugar se ven los frutos, todavía verdes.
Aparecen las flores del brezo (Erica vagans L.) y las del Hypericum
La Vicia cracca L. adorna de azul y violeta los setos de los caminos, y las hortensias florecen en los jardines.